lunes, enero 14, 2008

Coqueta y Creativa

Juega coqueta y creativa, a su ritmo y estilo, sin pistolas ni espadas, con sus muñecas durmientes, a quienes hay que cambiarles las mantillas, cantarles una canción y acostarlas a dormir.

La miro en silencio, como evitando que se percate de mi presencia, y en eso le brota una sonrisa cuando me descubre observándola y me da la instrucción con su dedito de no hacer ruido para no despertar a Sara.

Serio continuo sin hacer ruido y dejándola jugar a solas, pero nos es imposible ignorarnos y con solo verme a los ojos, logra que me tire al piso y le ayude a acurrucar bebes, a entrar en su mundo y cantar canciones que ella inventa.

De gozo me llena y cuando la tarea da por terminada, con un beso me premia, coqueta y creativa.

nacido una tarde jugando a las muñecas

domingo, enero 13, 2008

Durmiendo a mi lado

Lentamente cesa el aguacero que te invitó a dormir con su canto arrullador, música natural de composición celestial que nos decora este momento juntos, un rato a solas, sin más testigos que el tiempo.

Escribo unas líneas al verte dormir escuchando tu respiración suave mientras la persiana me permite ver el agua acumularse en la calle.

Bach en el ambiente es un ingrediente que le da un matiz aun más agradable a esta tarde perdida, pausa a lo cotidiano de mi semana.

Creciendo estás y yo atento para aprender de vos y enseñarte a la vez. Juntos podremos descubrir mil cosas que estoy seguro, nos maravillaran a ambos.

Te movés un poco, como acomodándote en tu sueño y yo descubro que el tiempo avanza a otro ritmo desde que a mi vida llegaste. Detalles ordinariamente imperceptibles son ahora fuente de mi energía y razón de mis ilusiones. Presente en mi presente, viniste a cambiarme la realidad y a delimitarme un nuevo camino que nunca imaginé, un horizonte más palpable se vislumbra a lo lejos.

Retoma fuerzas la lluvia, me rasco la barba y te sonrió al verte dormir.

nacido un tarde a solas

domingo, octubre 21, 2007

lunes, septiembre 03, 2007

viernes, agosto 10, 2007

En los días bonitos

En los días bonitos la paso tan bien que no dejo de sonreír en todo el día. En los días bonitos, como hoy, voy a la oficina y escribo el día entero, pero no trabajo. En los días bonitos como hoy, quiero salir a caminar, tomar café y comer helados. En los días bonitos como hoy pienso en vos con tanta gana, que logro verte con los ojos cerrados. En los días bonitos como hoy, no hago nada que no sea divertido. Creo que uno rejuvenece y la piel le brilla más. En los días bonitos, quiero hacerme a la mar y estrellar mi pecho contra el viento. En los días bonitos como hoy, me gusta andar descalzo. En los días bonitos como hoy, me dan ganas de llamarte. En los días bonitos como hoy, tu sonrisa es más clara y tus manos más tiernas. En días tan bonitos como hoy, sueño que bailamos un vals en el parque.


nacido en un día bonito. Agosto 2007

jueves, agosto 09, 2007

Quisiera...

Quisiera comerte a besos,
quisiera que fueras mía de nuevo,
quisiera dormirme en tu cabello,
quisiera despertar embriagado de tu desnudez,
quisiera verte sonreír encandilada por el sol,
quisiera tomarte entre mis brazos y sentir donde te apoyás en ellos,
quisiera sentir tu boca en mi pecho y en mis piernas,
quisiera besarte de nuevo y poseerte una vez más….


nacido un dia cualquiera frente al ordenador, 2007

domingo, julio 29, 2007

Descansa en paz Arturo

Lloviosa y ventosa esta la tarde.
Se escuchan los truenos a lo lejos.
Hoy el día comparte la tristeza de mi corazón al enterarme de tu repentina partida.

Que Dios te bendiga amigo y te recoja en Su regazo

Descansa en paz Arturo.

Juguemos a que eramos amigos

¿Y si jugamos a que éramos amigos y nunca dejábamos de querernos, ni a pesar de la distancia, ni aunque pasara mucho tiempo?

Y éramos tan buenos amigos que no nos olvidábamos de lo vivido y de los bueno ratos. Es más, a veces hasta recordábamos nuestros juegos de antes. Y nos acordábamos cuando jugábamos bola en la calle, escondido en el barrio, o quedó en la plaza. También podríamos recordar los recreos del cole y cuando me ayudaste a copiar en los exámenes de ciencias. Más tarde podríamos hablar del vino y los mensajes de texto del celular, de las broncas y las risas, de los sentimientos y los besos, de la era del email, de las cartas que nos escribimos de un continente a otro, de los paseos en carro. Y hasta de cuan irresponsables fuimos, ¿recordás? ¡Como nos divertíamos!


¿Y si jugamos ahora a que vos no dejabas de hablarme y yo te escribía con frecuencia y la pasábamos bien juntos y no nos abandonábamos nunca?

¿Que decís, le damos a eso?
nacido en recuerdo de aquellos y aquellas que decidieron irse sin razon aparente

martes, mayo 22, 2007

Otoño

Es lindo leer sobre el otoño, inclusive creo haber escrito sobre algunas imágenes de un otoño imaginario, porque en mi país no existe el otoño y curiosamente, lo extraño. Lo extraño para enamorarme y tener un pretexto para ir a buscarte en gabardina. Para salir a fotografiar los árboles tristes y los patos y para escribir sobre el viento que acumula las hojas en las alcantarillas.

Extraño el otoño porque enfría el mar, afina los violines y me toca el pecho hasta sacarme las lagrimas.

Extraño el otoño, porque muda la vida, renueva olores y se prepara para pintar nuevamente el horizonte. Se me mete bajo la piel y me lleva de vuelta a los libros, a una silenciosa biblioteca, a mis lápices y papeles, a mi guitarra, me deja crecer la barba y me lleva el pensamiento a vos.

Extraño el otoño, por lo elegantes que se ven los vasos de agua, porque la madera toma un color distinto, más sobrio y elegante, permitiéndome inspirarme por las tardes para escribirte una carta y contarte que te extraño tanto, que más que al otoño te extraño a vos… extraño que estés aquí conmigo y jugués a pintar las nubes, mientras observo tu falda que baila con la brisa y me inspira a escribir sobre las tardes de otoño.
nacido por andar husmeando escritos de mi amigo Ariel.

sábado, mayo 19, 2007

El Olvidado

Había llovido, pero el día seguía gris. La Plaza Central reposaba húmeda, fría, casi inerte, de no ser por las palomas que nunca tardaban en regresar después de escampar.

Con la gabardina guindada de una silla, fumó mientras escribía un borrador inspirado en las palomas que revoloteaban en medio de la plaza, junto a la fuente.

Pidió otro café y otro vaso de agua…

Revisó el texto y sonrió, le había gustado…

Tomó sus cosas, dejó el dinero en la mesa y partió sin percatarse que dejaba su texto olvidado.


nacido en el 2007 como recuerdo de un texto perdido en el océano en el 2001

jueves, mayo 10, 2007

Il fait toujours printemps

Il fait toujours printemps quand tu souris,
même si c'est que dans mes pensées,
même si c'est que moi qui s'en souvient,
qu'il a toujours fait printemps quand tu souriais.


nacido en un Port-au-Prince, 2007

miércoles, mayo 02, 2007

The Presidential Circle

Reposa el edificio, parece que duerme. De día es como un señor grande y perezoso y de noche lo vence el sueño por no hacer nada.

Las luces de neon moradas afuera le dan un color de discoteca moderna y el silencio que inunda la oficina lo hace sentir a uno como metido en un tanque enorme lleno de agua. Como una pecera inmensa donde no se puede percibir el ruido exterior.

Creo que este edificio sufre de depresión. Se aburre con mucha frecuencia.


nacido un dia trabajando tarde y por inspiración de la Luna

viernes, abril 06, 2007

El Saxofón

Disculpe joven, ¿le molestaría no tocar hoy su saxofón?
Bueno, es que es con lo que como, ya sabe, la gente me ayuda.
Si, lo se, lo se, pero es que hoy quisiera que no lo hiciera
Me encantaría complacerla, pero tengo que ganarme la vida
Mire yo le pago, ¿cuanto es?
¿Pagarme por no tocar? Eso nunca me lo habían pedido, ¿tan mal le suena? No se si alarmarme u ofenderme.
No no, todo lo contrario, que pena, no supe explicarme. Es que su música, es su música, aquí en la ciudad, en la calle, llega a mi ventana y es a veces triste, he llorado ¿sabe? Pero eso no importa, si nadie se entera… Es que su música, bueno, ¿cómo decírselo? me enamore de ella y hoy, ¡no puedo permitírmelo!


nacido una madrugada con sueño

jueves, abril 05, 2007

Invento

He llegado a pensar que no existís más que en mi pensamiento,
Que te invente en algún momento de angustia o quizás de deseo
nacido un dia que me hablaste

miércoles, abril 04, 2007

Mi guitarra y mi lapiz

Se miran y bostezan,
se aburren y preguntan,
se observan en silencio.

Se rascan la cabeza, el lagrimal y la oreja.

Muertos del aburrimiento, duermen sin cansancio.

Aburridos se encuentran.

nacido cuando mi inspiracion se tomo vacaciones

Control

Hay dias que quisiera poder encontrar el control remoto

FGC

nacido un dia que las cosas no salieron como esperaba

martes, marzo 06, 2007

Ito

Elevo una plegaria al cielo por el descanso eterno del hombre que me heredó su apellido, honor y el mejor padre del mundo.

Ito te amo

nacido el dia de su muerte

martes, enero 16, 2007

Pidiendo un deseo...

Quisiera un amigo que no olvide
y una amiga que no reclame...

nacido un dia triste

sábado, noviembre 25, 2006

Una de esas mujeres

Sos la prueba latente que el intelecto y la belleza no son mutuamente excluyentes, que las mujeres inteligentes pueden ser además de lindas, sensuales sin ser inmaduras, profesionales sin volverse odiosas, apasionadas sin ser cursis, abiertas, directas, capaces, encantadoras, únicas, entretenidas y creativas.

Sos la imagen de esa mujer que puede acompañarte al teatro y luego tomar una copa de vino tinto en un buen restaurante de la ciudad.

Una de esas mujeres que podría discutirte sobre literatura, política, religión o simplemente una película durante horas...

Una de esas mujeres que podría sorprenderte con una carta un día, una cena o una tina de agua caliente esperándote en casa.

Una de esas mujeres, que se ven preciosas de vestido largo y aun elegantes desnudas, sin perder el garbo y la clase.

Una de esas mujeres que se dejan enamorar una tarde, que pueden apreciar el canto de las aves y sentir que la lluvia de hoy es distinta a la de ayer.

Una de esas mujeres que podría enseñarte y a la vez aprender de vos.

Una de esas mujeres que pueden seducirte bailando, cocinando o simplemente caminando.

Una de esas mujeres que te estimulan el intelecto y logran seducirte de tal forma, que son capaces de hacerte explotar sin tocarte, sin siquiera verte...

Una de esas mujeres, tan valiosas, que no se encuentran en ningún sitio.

Una de esas mujeres, que serán por siempre, mi más grande intriga.

FGC

nacido en la luna un sábado de noviembre

jueves, noviembre 23, 2006

Bohemia

"...Si yo hubiera sido más valiente, hubiese sido bohemia"

Paula Acuña

viernes, octubre 13, 2006

Hay días que se levanta de buenas

Vuelve a recitarme poesía mi ventana.
Ante mis ojos redacta el cielo una nueva sinfonía,
un nuevo texto,
una nueva composición.

Esta mañana, a lo lejos, pude observar al sol
jugando a las escondidas, tapándose tras las nubes,
pretendiendo pasar desapercibido,
como disfrutando el momento,
como amaneciendo de buenas.

Inocente y divertido, anda juguetón
Le canta a la vida y a la Tierra
A la Luna y a Dios.

domingo, octubre 08, 2006

Amanece a obscuras

Amanece a obscuras, la noche se resiste a irse y este sabor amargo en mi boca, se ancla aun más.

Sensación de culpa que arde en mi pecho, explosiones en mi cabeza y un sentimiento doloroso que pareciera no se irá jamás.

Soledad sepulcral externa, sensación de guerra interna.

Un trago más para querer olvidar... imposible; triste realidad incomprensible.

Juego de roles del corazón caprichoso y estúpido que se anidó en sitio equivocado. Broma pesada de la vida que atenta contra sí misma.

Transcurren los minutos burlándose del llanto de este marinero, piel morena, manos rígidas y corazón herido.

Lágrimas que corren por la escasa barba que apenas asoma...

Orgullo fracturado.

La botella ahora vacía, acompaña el cenicero rebosante, dos luces se extinguen en sitios distintos. En una él ahoga sus penas en una noche en vela... En otra, ella se acurruca a otro cuerpo.

...al igual que ayer…

FGC

nacido en el 2003 un sábado por la mañana. (en clases de GO)

viernes, octubre 06, 2006

Se cayeron las nubes

Primero pensé que había amanecido tarde,
Luego creí que no iba a amanecer del todo...
Al mirar por la ventana pude observar como las nubes
consumian la ciudad de forma tan cálida,
que me sentí abrazado por Dios y su naturaleza.

Aún dudo si subió la ciudad o el cielo bajó,
pero de igual manera,
agradezco por esta mañana que sin papel ni lápiz,
es toda una poesía a la vida,
una partitura de sinfonía,
una canción de cuna,
un bello amanecer,
el momento perfecto para amar,
reflexionar, escribir y rezar.

nacido en mi ventana en LAROC

jueves, octubre 05, 2006

martes, octubre 03, 2006

¿Estrategia de guerra o arte de amar?

¿Mi casa o tu casa,
tu culpa o la mía?


¿Estrategia de guerra o arte de amar?

nacido una noche en un bar

Me pregunto

¿Duerme el ánimo cuándo la inspiración reposa?

Recuerdo o Rencor

¿Por qué debo tolerarte si ni siquiera te veo?

¿Será que puedo odiarte en tu ausencia?

Si el amor es felicidad, ¿Por qué sufro al amarte?

lunes, septiembre 25, 2006

Misteriosa Luna

La creatividad se adueña de ella, la pasión y el sentimiento le llegan a la piel y su mano hechicera simplemente lo plasma en texto jugueteando con mi subconsciente.
¿Estará enterada de lo mucho que provoca?
¿Se habrá dado cuenta que estimula el intelecto del tal forma que se diluye lo erótico en lo abstracto?
¿Será acaso que existen siete sentidos y ella los ha encontrado todos?
Cualquiera que sea la razón, es una dicha conocerla y una sensación explosiva leerla.

sábado, septiembre 23, 2006

¿Será que crecen?

Hay días que escribo sin imaginar las consecuencias que podrían tener mis textos en la vida de otros y cuanto podría impactarles, cierto que a pesar de ello, me cuido de vez en cuando, no obstante, jamás pensé en la posibilidad de recibir una bofetada devuelta por uno de los escritos, hacia mí.

Pues hoy, directo en la cara me pegó; y yo me pregunto si es posible que cobren vida y luego regresen a uno, más maduros, más serios y se sienten a hacerte preguntas.

No se qué tan cierto sea, pero hoy, uno de mis textos vino a tomar café conmigo.

Tristeza Interna

¿Por qué es que hay días que permanecen grises a pesar del sol que nos quema?

jueves, septiembre 21, 2006

miércoles, septiembre 20, 2006

Las montañas tienen frío

Hoy amanece tan gris que las montañas de mi ventana se cubren con algunas nubes y se agrupan como pretendiendo calentarse.

martes, septiembre 19, 2006

Hoy llueve

Hoy llueve tanto que no quisiera despertar de este estado natural, por el contrario, me gustaría encontrar un sitio donde nunca cesase la lluvia y el canto de las gotas me sirviesen de inspiración

viernes, agosto 04, 2006

Reposa Tranquila

Reposa tranquila como esperándome. Espera paciente. Junto a ella las hojas, que juguetean con el viento a veces traviesas, y la mayoría nostálgicas. El atril y el pedestal, sombríos y silenciosos, indiferentes a los juegos y bromas de las notas, ocupan su lugar sin más presencia que su propio ser.

El tiempo transcurre y ella esperándome reposa impaciente, como queriendo jugar, como queriendo cantar. Pero el tiempo, que en vano no pasa ha dejado su huella y en ella cicatrices de caídas y golpes que sin querer le di y en mí gratos recuerdos que juntos vivimos, cómplices uno del otro, sin publico ni testigos, sin jueces ni amigos.

El silencio le acompaña y ella reposa nostálgica esperando que llegue y la acaricie, le encantan mis manos y las cosquillas que le procuro la hacen reír y canta alegre con las hojas y el viento, con el atril y el tiempo, canta en mis brazos cual dulce mujer.

Durante los días me espera serena y elegante como es. Yo pensando y en mis entrañas añorando su compañía y dulzura. Le extraño y recuerdo, mientras ella me espera igualmente, responsando tranquila, impaciente, serena, elegante, única y nostálgica, me espera en silencio. Al llegar me coquetea y ansiosa se muestra cuando en mis brazos la tomo y en mi regazo la acaricio con suavidad y placer.

Reposa tranquila como esperándome, para cantar por las noches y reírse conmigo, mi guitarra me espera, serena y tranquila.

FGC
nacido un día que no pude tocar Agosto, 2006

jueves, agosto 03, 2006

Imagen de Pasillo

Incontrolable tentación experimenta mi mente al apreciar su figura aparecer por el pasillo.

Serie aleatoria de imágenes del recuerdo y un pasado aún latente desfilan por mis ojos.

Seis sentidos exaltados, provocados aún más por la prohibición expresa y nunca acordada entre ambos.

Ternura y pasión diluidas en mi boca, que duda entre pronunciar palabras de halago o besar intensamente.

Burla cruel del destino que disfruta y se nutre del dolor ajeno

Por el mismo pasillo se desvanece su figura y su estela aromática me abofetea la cara cual despedida.

FGC


nacida mientras cambiaba de rojo a verde. 2006

En esta noche fría

En esta noche fría, a la luz tenue de esta pálida vela, lloro el ahogo que siento en mis entrañas desde que partiste al olvido aquel día cualquiera en el que hubiese dado todo para que no lo hicieras.

Y hoy; tiempo después te recuerdo, te lloro, sufro y nada, me carcome el hambre desesperada de encontrarte de nuevo entre mis brazos, acurrucarte, dejar correr mis manos por tu piel y luego… un grito de amor.

Me gustaría verte de nuevo caminando descalza y con el cabello húmedo acercándote a mí, permitiéndome enamorarme aún más de tu olor a mujer.
Pero no. Ahora solo. Lúgubre madrugada que ríe a carcajadas de mi dolor.

Un cigarrillo más para olvidar que estoy aquí frente al culito de candela que suplica y trata de resistir pero no puede, se extingue y yo, me extingo. Otro vaso de agua, un llanto, un alarido y tu no regresas.

De rodillas caigo, mis ojos rojos, mis manos juntas y por ti suplico, y tu…
no regresas,
no llamas,
no escribes,
no lo harás jamás,
ya no puedo más,
no lo harás jamás…
descansa en paz.
FGC

nacido por la tarde, entre las aulas y pasillos de la UCR. 1998

Parecía que no iba a amanecer

Parecía que no iba a amanecer, los aullidos de aquel perro callejero pretendían espantar al sol y obligar a la luna a no dejar el firmamento.

Había abandonado la cama y estaba sentado en el piso a un costado de la ventana abierta que permitía entrar la brisa de madrugada helada.

Diez almanaques marcados día a día desde que había decidido abandonar definitivamente el cigarrillo y aun guardaba los últimos tres en su mesa de noche, para demostrarse que realmente había dejado el vicio y no era por falta de tabaco.

Podía aun sentir el ardor culposo que sintió la noche aquella que lo llevó a compartir con las ratas la celda fría de la triste ciudad que lo vio crecer... triste ahora, claro, que no podía ver las golondrinas volando en la iglesia en misa de diez, ni las hojas secas humedecidas por el rocío, ni el cedro gigantesco del parque, ni el maravilloso olor que desprendía su cuello, como cuando era una quinceañera… él podía aun percibirlo al cerrar los ojos.

Los días habían transcurrido y con ellos los meses y los años y le habían creado una coraza en el corazón dura como el concreto, mas sumamente blanda a la vez, tanto que podía pasar días enteros consumido en llanto sin probar bocado, anhelando el día que pudiese dejar la celda y tomar en brazos a su hija, niña, dulce y tierna como él la recordaba. No se percataba que los días transcurren también para la gente libre y con ellos los meses y los años, y su niña era ya una mujer adulta y en cinta, golpeada ya por las pedradas que a veces lanza con odio la vida…

Y ella, tampoco era la mujer que una vez le amó, con una década más recorrida y con miles de caricias ajenas en la piel, que habían logrado hacerle olvidar aquel hombre que aun soñaba con su aliento y se le hacía imposible controlar el deseo que su recuerdo provocaba. La había amado tanto, que su mente no tenía espacio para otra. Y es que cuando se está preso, se vive de los recuerdos y hay algunos que uno olvida, pero otros que recuerda con más intensidad que al haberlos vivido. Él podía recordarla perfectamente, recordaba su piel, su pelo, su voz, sus caricias y por supuesto, recordaba claramente la expresión de su cara el día que se lo llevaron preso, las lágrimas que derramó y humedecieron sus labios mientras pronunciaba la promesa de amarlo hasta el último día que viviera, la promesa de esperarlo en casa y guardarle siempre su lugar en la mesa, la promesa de… promesas que había roto hacía tiempo ya, pero él desconocía y por eso seguía viviendo de la esperanza y el recuerdo, olvidando que la vida transcurre día a día y con ellos los meses y los años, también para quienes están libres.
FGC
nacido de madrugada, 2004

Serio y Pensativo

Esa mañana, después de haber sido bañado, se sentó serio y pensativo en su silla de ruedas mirando hacia el vacío; como cuestionándose algo, como preguntándose sobre la vida y el tiempo.

Frente a él, el árbol de limón mostraba una infinidad de verdes y varios frutos que doblaban las ramas con su peso; tras el palo, una tapia; mas allá el mar, imponente y pacífico como siempre. Se extendía hasta el infinito alcanzando el horizonte, tragándose las embarcaciones y devolviéndolas días o semanas después cargadas de frutos del mar y hombres agotados por la labor y tostados por el sol. Embarcaciones como las que él había tenido años atrás y que habían navegado por ese mismo mar, igualmente habían ido y venido con pescados de todos tipos, en grandes cantidades, fruto del trabajo de muchos que le habían dado tantas satisfacciones y proveído a sus familia felicidad y seguridad en tantos sentidos; y a él, una vida alegre y tranquila.

Pero el tiempo había pasado, aquel limonero había crecido y dado frutos, cosecha tras cosecha. El mar seguía imponente y pacífico, aceptando las embarcaciones con sus pescadores; pero el viejo, se había puesto viejo; el tiempo no pasa en vano sobre los hombres; les enseña, los educa, los castiga, los premia, los apacienta, los madura, pero igualmente los desgasta, los cansa y golpea.

Serio y pensativo se mantenía en su silla, esperando los minutos transcurrir, pero cuando se tiene cierta edad, se da uno cuenta que el tiempo transcurre lentamente, que no se apura ni espera, que la vida pasa y con ella todo va sufriendo el paso del tiempo, silencioso y constante, bondadoso y desgastante.

El tiempo transcurre y el viejo espera. Espera que el tiempo transcurra, no vaya a quedársele una lección por impartir, un consejo que dar o una sonrisa que ofrecer. Espera que la gente venga, que el día pase, que la vida siga. Solo le queda esperar.

Su mujer se le acerco con confianza, le paso la mano por la rala cabellera blanca y le preguntó como se sentía, le ofreció un fresco, lo miró y sus ojos expresaron amor, amor de mujer, de una mujer que acababa de pasar 60 años a su lado, siendo su amiga, compañera, amante y cómplice; sus ojos expresaron igualmente un sentimiento maternal, quizá era la primera vez que lo veía de esa forma, la primera vez que lo sentía menor, más débil que ella, que lo encontraba físicamente presente, pero mentalmente lejos. Quizá en ese momento y solo hasta ese momento, descubrió que se le había ido, que se había ya marchado para siempre y no podría jamás nunca preguntarle su opinión, pedirle un consejo o escuchar de su boca un piropo. El tiempo no había pasado en vano y quien fuese una vez su mejor amigo, compañero y bastón de lucha, es ahora, un hombre entrado en años, cansado por la vida, vencido por la enfermedad y listo a partir en un viaje sin regreso, un viaje donde no podrá llevarla consigo aunque así lo deseen ambos.

Ahora, solo les queda esperar…

nacido una mañana en Puntarenas, al observar a mi abuelo
Febrero, 2005

miércoles, agosto 02, 2006

La Niña

Juega y sonríe, cuenta y camina, observa concentrada sus propias huellas en la arena, las cuenta de nuevo, “uno, dos, tres, cinco, siete” y la mar se las borra como queriendo provocarla, pero ella desentendida se incorpora e inicia el caminar poniendo un pie, justo en frente del otro, como si lo hiciera sobre una cuerda floja y cuenta de nuevo, uno, dos, tres, cinco, siete. Rompe en plena carrera de repente y se refugia tras una palmera, se agacha y toma un palito con el que pretende escribir sobre el tronco su nombre “Karoll”. Junta las manos frente a su cara, se acerca al tronco escondiendo la cara, cuenta de nuevo, como jugando a las escondidas. “uno, dos, tres, cinco, siete.” Tira el palito, que empezaba a estorbarle, se pasa la mano por la enmarañada cabellera café, desteñida, que reventada por la florcilla, anida generosamente los piojos que abandonaron la cabeza de su hermanito cuando lo pelaron rape. Esconde la cara y cuenta de nuevo, “uno, dos, tres, cinco, siete”…


Juega y sonríe la niña, frente al mar, sin entender el significado del rótulo frente a su casa que habla de una bandera azul, que ella nunca ha visto. Ni logra concebir el tamaño real de aquel mar que se extiende hasta el infinito y que podría llegar hasta los países raros que la maestra mostró en el mapamundi de la clase. Tampoco se entera la niña, si en la capital hay nuevo presidente o aun los señores del tribunal cuentan al igual que ella: “uno, dos, tres, cinco, siete”. Habrá que esperar algunas semanas para saber si hay o no nuevo presidente en la capital. Claro, en la capital, porque en el rincón donde ella vive, no tienen presidente, ni gobierno, ni se sabe, ni importa quienes son, a su propio padre le cuesta comprender qué es lo que hacen, para qué se eligen o por qué hay que cambiarlos; si él llevaba ya veinticinco años haciéndose a la mar y no ha que tenido que rotar con nadie, su familia era suya y tenia que velar por ella hasta que las fuerzas le alcanzaran.

Juega y sonríe la niña, sana y libre, en una tierra que es suya, o de nadie, o de su papá o, qué importa de quien, es su mundo, pequeño e inmenso, privado y suyo donde no existe la pubertad, ni la virginidad ni la menopausia, y por lo tanto no hay que cuidarlas, ni cuidarse de ellas, de vivirlas, adquirirlas ni de perderlas; es un mundo en donde se nace libre y se muere de la misma manera, un mundo donde no hay gobernantes, solo Dios, aunque la niña no conoce a ninguno.

Juega y sonríe, sola y feliz, pagando el precio de haber nacido mujer en un barrio de hombres. Todos ellos pateando bola noche y día, como si nada más les preocupara, como si nada más los divirtiera. Ella está en paz con su mundo, no conoce otro. Sola, sana, libre y feliz, juega y sonríe la niña en su pedacito de arena en la inmensidad de la playa, si lo quiere, se acerca a sus hermanos y amigos, se incorpora a uno de los equipos y patea bola como si fuera uno más. Uno más de los güilas del barrio, uno más de tantos, que también nacieron libres y en un futuro no muy lejano, alguno de ellos será el padre de la criatura que cargue la niña en su vientre, quien también nacerá libre, sin preocupaciones ni deudas y jugará con los güilas como lo hizo su madre, quien ahora, aún joven y niña, juega y sonríe sana, feliz, sola, libre, frente al mar, mientras camina y cuenta “uno, dos, tres, cinco, siete”


nacido en la Semana Santa 2006 dedicado a una chiquita que conocí en Esterillos, Puntarenas.