sábado, octubre 04, 2014

La madrugada me sorprendió de nuevo

La madrugada me encontró nuevamente con ese pensamiento y deseo frecuente de acariciarte los pies, besarte la espalda o escribirte una carta.

La madrugada me sorprendió una vez más despierto, ansioso, pensándote, deseándote, amándote.

La madrugada me miró a los ojos, no supo qué decirme; miré hacia abajo ignorándola, haciéndome el tonto, pretendiendo no percatarme de su presencia; pero es que son muchas ya, muchas las veces que la madrugada me encuentra escondido en el absoluto silencio del tiempo detenido, observando tu perfección, extasiándome el pensamiento, sonriéndole a la vida.

Si tan solo vos…

Un día…

Algún día…

Si tan solo la madrugada…